Verdades o mentiras sobre la financiación

A partir del año 2008 las empresas españolas se vieron afectadas por una disminución del crédito bancario muy importante debido a la crisis económica que hemos vivido. Durante el año 2015 se han leído diferentes titulares de prensa manifestando que los bancos habían abierto el grifo de la financiación bancaria a empresas y familias. Vamos a comprobar si realmente ha estado analizando la situación de éste último año 2016 respecto al 2008.

El crédito a familias ha pasado de 813bn de euros en  2010, a 655bn de euros en septiembre de 2016, la cual cosa implica una reducción del 20% respecto al 2008 y una reducción del 1,8% durante este 2016, continuando con su des apalancamiento. En lo referente a la concesión de nuevas operaciones de crédito bancario, el volumen acumulado anual se ha situado en 66,2bn en octubre de 2016 respecto a los 123,4bn de euros del 2010.

El crédito a empresas era de 604bn de euros en septiembre de 2016 y de 1.013bn de euros en 2010, cosa que representa una disminución del 40,6% respecto el 2008 y del 7,7% durante este 2016, debido a la amortización más elevada de créditos respecto a nuevas operaciones. De hecho, la concesión de nuevas operaciones a empresas pequeñas hasta un importe de 250.000€ ha repuntado un 4,2% este 2016; por importes entre 250.000€ y 1 millón de euros se ha reducido un 1,9%, y las grandes empresas que solicitan préstamos de más de un millón de euros ha disminuido un 33,5% hasta octubre de 2016, debido a niveles bajos de inversión y al hecho de que han recurrido a otras fuentes de financiación, como la emisión de deuda o capital en los mercados de capital.

En conclusión, podemos decir que el estoc de crédito bancario vivo en el sector privado (familias y empresas residentes) se ha reducido un 4,8% durante este 2016, acumulando una caída del 32,1% desde 2008, todo esto, el ritmo de caída se ha moderado desde finales de 2013. El volumen de nuevas operaciones de crédito hasta octubre de 2016 se ha reducido un 13,8%. Estamos, pues, en un entorno donde el PIB ha recuperado los niveles del 2010 y, en cambio, el crédito está a niveles inferiores a los del mismo año.

Alguien podría decir que han aparecido nuevos canales de financiación alternativos. Es verdad, pero su efecto es muy marginal y no compensa la disminución de los saldos vivos de crédito a familias y empresas residentes. Sin embargo, en una economía como la nuestra, donde las empresas son muy dependientes del crédito bancario, el cual representa un 97%, excluyendo los préstamos entre empresas, hace que éstas estén expuestas a padecer una nueva crisis financiera, si se da el caso, motivo por el que deberían considerar explorar fuentes de financiación alternativas que actualmente casi solamente son utilizadas por las grandes empresas (como los mercados bursátil o de deuda), o a través de otros mecanismos como el crowdfunding, capital risc o business angels. Una buena opción es presentar los proyectos de crecimiento de las empresas a fórums de inversión, como el que se llevará a cabo en Igualada el próximo mes de marzo, ya que permite encontrar inversores que pueden aportar capital, contactos y conocimiento para ayudar a hacer crecer las empresas; lo que se llama SMART MONEY.

* Datos Boletín Estadístico del Banco de España

Marta Alsinella

Coach financiera i empresarial – Directora de GC Encourage (área de Consultoría) de Grup Carles