Verano sin preocupaciones

El verano es el periodo del año que más desprotegido queda nuestro hogar. Como ya se sabe, durante las vacaciones y aprovechando que mucha gente está fuera, los delincuentes aprovechan para entrar a las casas y robar todo lo que pueden. Ante este hecho, lo primero que hay que hacer es tener contratada y actualizada una póliza de seguro que cubra daños que puedan surgir durante este periodo, dado que aún tengamos precaución de la mejor forma posible, el siniestro puede surgir igualmente y hemos de estar cubiertos.

Algunas precauciones que recomendamos que se tomen para que parezca que la casa sigue habitada y así minimizar la posibilidad de robo son las siguientes:

- No hacer una gran difusión de que te vas de vacaciones y mucho menos que días estarás fuera.

- No bajar hasta abajo del todo las persianas, dando sensación de cerrado. Mejor aún, si tiene algún familiar o vecino que pueda subir y bajarlas periódicamente.

- Que algún vecino o familiar recoja la correspondencia del buzón cada dos o tres días.

- Si se dispone de temporizador, programarlo de forma que alguna luz, tanto de interior como de exterior, se encienda cuando se oscurezca y se apague a media noche.

- Que algún vecino o familiar observe, de vez en cuando, si hay algún cambio externo en la vivienda que pueda hacer pensar que han entrado. En este caso, habría que avisar a la Policía Local. Esta misma persona debería de disponer de una llave para entrar en la vivienda y tener forma de poder comunicarse con los propietarios.

- Si efectivamente hubieran entrado en la vivienda, no se debe tocar nada para no hacer desaparecer posibles imprentas y otros indicios que permitan identificar los autores.

- Si no se va de vacaciones y observa personas desconocidas por la calle donde vivimos que se fijan mucho en las casas, que pasan repetidamente, o cualquier otra actitud anormal, debe ponerse también en contacto con la Policía Local.

- Igualmente, aunque no se vaya de vacaciones, no debemos obviar la posibilidad de que entren en la casa habitada. Es una época en que se dejan ventanas, balcones y puntos de acceso abiertos para ventilar y refrescar, que a menudo aprovechan los delincuentes.

A parte de estas recomendaciones para prevenir robos, durante el periodo de vacaciones, también hay otros siniestros que por desgracia acostumbran a ser muy habituales:

- Daños por agua: se debe comprobar que todos los grifos y llaves de paso estén bien cerrados, así como limpiar los puntos de evacuación de agua en tejados y balcones.

- Daños eléctricos: Se deben dejar desconectados el máximo de aparatos eléctricos posibles.

- Inclemencias meteorológicas: Se deben dejar bien recogidos los toldos, mobiliario de jardín y otros elementos que puedan dañarse, y comprobar que todos los accesos estén bien cerrados.

En definitiva, es importante que tengamos en cuenta, a la hora de planificar nuestras vacaciones, todos estos consejos, así como la revisión del seguro que tenemos contratado, para que todo junto nos garantice la máxima seguridad para poder gozar de un ¡verano redondo!

Josep Junyent

Director técnico de GC Junyent Prat corredoria d’assegurances