Polígonos industriales de la Anoia y captación de inversiones

La comarca de la Anoia y concretamente la Conca de Ódena dispone de varios polígonos industriales para la implantación de actividades económicas que, como todos estos equipamientos, presentan unas características específicas que les pueden hacer más o menos atractivos o aptos para este fin de atraer inversiones y actividades.

A parte de un objetivo primario que es el de ofrecer espacios adecuados para el desplazamiento de actividades que históricamente se han ubicado en núcleos urbanos (artesanales, pequeña y mediana empresa), hacia espacios más cómodos y seguros, los polígonos modernos de actividad económica queremos que sean suficientemente atractivos para la implantación de grandes actividades que comportan importantes inversiones, y más deseable todavía, que generen un importante número de puestos de trabajo.

Des de esta perspectiva, los polígonos de la Anoia presentan unas ventajas destacables que tienen que ser decisivos a la hora de decidir un nuevo emplazamiento, como son:

  • Su ubicación en el centro de Cataluña, pero con muy buenas vias de acceso, principalmente por carretera (Autovía A2 y el eje diagonal c-37)
  • La proximidad con Barcelona y la ubicación en un punto de equidistancia con los principales polos económicos del país.
  • La tradición y cultura industrial que siempre se nos ha caracterizado, que se traduce en un alto concepto de la empresa como motor económico y, por otro lado, en una baja conflictividad laboral.
  • La disponibilidad de buenos profesionales, bien formados, imprescindible en la cadena de valor empresarial.
  • Precios asequibles en comparación con otros polígonos más cercanos a Barcelona.
  • Existencia de un asociacionismo empresarial potente.
  • Facilidades de los ayuntamientos para las nuevas implantaciones industriales.
  • Si contemplamos la empresa como una parte importante de la generación económica, pero también en un ente aglutinador de personas, recursos y medios de producción en un objetivo común, su ubicación en la Conca se ve favorecida por la acogida de Igualada y el resto de ciudades, con una riqueza de entidades sociales que contribuyen a la buena convivencia y relaciones sociales entre las personas.

Pero estos polígonos y sus infraestructuras presentan algunos inconvenientes que limitan su atractivo y las posibilidades para la implantación de actividades medianas y grandes, la cuales detallamos a continuación.

Subministro eléctrico.- En la Anoia se presenta una problemática concreta y muy poco habitual en relación con el suministro eléctrico a las actividades que quieran implantarse en sus polígonos industriales ubicados en la Conca. donde se aplica una “cuota de rescate” de la inversión hecha en la Subestación Anoia de Endesa, y que supone un pago superior a los 70€/Kw. de potencia a contratar.

Medida de parcelas.- Los polígonos industriales de la Conca de Ódena no disponen, en general, de parcelas de gran superficie (superior a 25.000 m2), ni tampoco es fácil la agrupación de diversas parcelas para conseguir estas superficies, con una configuración cómoda y fácilmente adaptable a grandes edificios industriales.

Infraestructuras.-  Las infraestructuras de nuestros polígonos, en general, no están adecuadas a las necesidades de actividades de gran volumen, como pueden ser superficies de aparcamiento y espera para camiones, sistemas de alcantarillado separativos (aguas pluviales/aguas residuales), disponibilidad energética, redes de comunicación, servicios complementarios, servicios complementarios (servicios para el personal propio i externo, servicios para logística, etc.).

Señalización.-  La señalización externa (vías de comunicación y acceso) es en general deficiente y confusa. La señalización interna de los polígonos tampoco es muy adecuada ni completa.

Adecuación de los edificios existentes.-  Aunque hay edificios y naves en oferta de alquiler y/o compra, cada vez más, las exigencias de acceso, seguridad, productividad, protección de incendios, medidas ambientales, etc. hacen más complicada la adaptación de edificios existentes, a actividades que les gustaría implantar.

Muy a menudo, estas exigencias determinan la imposibilidad de ubicarse en edificios libres existentes, sin actuaciones importantes o prácticamente inviables.

Podemos concluir, entonces, que tenemos polígonos industriales con baja disponibilidad efectiva de parcelas, que hemos de trabajar para su adaptación a las necesidades de las actividades que se quieran desarrollar, y que nos hará falta desarrollar nuevos espacios adecuados para acoger las inversiones que necesita el territorio, todo esto en un plazo breve de tiempo.

Se trata de potenciar los valores positivos que tenemos claros y trabajar para reducir los negativos que tenemos, también, identificados, aunque en algunos puntos será costoso, pero es necesario hacerlo por todas las ventajas que comporta.

Son muy importantes los valores inmateriales que antes se han relacionado y los hemos de hacer valer a la hora de hablar con las empresas interesadas. Esto es, para nuestra comarca, un valor distintivo.

Así mismo, hace falta interactuar con el INCASOL y promotores privados para reducir los efectos negativos en la medida que sea posible.

Jesús Brugués

Ingeniero responsable de Obra Civil | Grup Carles Enginyeria